Élite Barcelona y Taxi Project se querellarán contra Juan Galiardo y Uber

El taxi al límite y en alerta máxima

Élite Barcelona y Taxi Project se querellarán contra Juan Galiardo y Uber

En el día de hoy, Uber ha hecho público que ha presentado una denuncia ante la ACCO, contra las asociaciones Élite Taxi Barcelona y Taxi Project, por coacciones sobre los taxistas en el ridículo intento de Uber por incorporarse al Taxi de Barcelona.

Nuestro trabajo como asociaciones, dista mucho de intentar coaccionar a nadie, somos asociaciones que sobre todo representamos los intereses de nuestros socios, como los de los taxistas que deciden votarnos en unas elecciones, pero vamos más allá y constantemente abrimos la voz a todos los taxistas, a todos aquellos que deciden expresarse libremente y que son miles.

Nuestras asociaciones son meros transmisores del sentir de esos miles de taxistas, socios o no socios, pero que de igual forma saben defender sus derechos con criterio propio, y de igual forma actúan libre e independientemente en defensa de esos intereses pisoteados reiteradamente.

Uber amenaza con ejercer esa habitual delincuencia de guante blanco

Coacciones son las actuaciones constantes de Uber, contra las instituciones públicas, contra el estado del bienestar en plena pandemia, obteniendo suculentos contratos de la sanidad pública, para que esos beneficios acaben en una de sus 50 sociedades en Holanda, mientras nuestra sanidad se desangra y contra la propia democracia y leyes, de las que llevan años burlándose por todo el mundo, con un historial de cientos de capítulos.

Nuestra coacción contra Uber como asociaciones, consiste en no dejar de respirar sobre su «cogote» y no sólo para reunirnos con ellos y decirles las cosas claras, meridianas y de frente, si no,  para actuar en los juzgados, estamentos policiales, fiscalías anti corrupción, inspecciones de trabajo, hacienda pública, comisión europea y recientemente para personarnos como parte interesada en un sumario por tráfico de influencias, donde están involucrados Uber y la cúpula de Transports de la Generalitat.

En estos aspectos que citamos, nuestras asociaciones si son plenamente coactivas, porque entendemos que el listado de acciones delictivas de Uber es abrumador, desde su ya célebre engaño con la economía colaborativa hasta la actualidad, y la democracia merece que alguien desenmascare a esta multinacional, que burla persistentemente las leyes y daña el interés público.

Que recurran a ACCO a nosotros no nos extraña, porque esa institución siempre se mueve al amparo de los intereses más poderosos, y como tal, no tienen escrúpulos en «prostituir» subjetivamente la palabra competencia, cuando se trata de defender intereses que obedecen a los más fuertes económicamente en cualquier mercado, y a la vez, a los más habituados a ejercer presión sobre las instituciones públicas, aunque justamente son los mismos intereses que van contra el verdadero interés público, después y de tanto en tanto aparecen esos sumarios por tráfico de influencias, aunque los capítulos oscuros en las agencias de la competencia, desaparecen por «arte de magia» como vimos en la historia de amor entre Uber y CNMC por la liberalización absoluta del sector del transporte de personas.

La capacidad mimética de ACCO en Catalunya la conocemos perfectamente, una institución capaz de llamar monopolio a 13.000 taxistas catalanes, mientras defiende los intereses de tres únicas sociedades afincadas en Madrid, que dominan aplastantemente el sector VTC en Catalunya y esto lo hace, mientras su presidente luce un lazo amarillo, aunque en otras instituciones bajo sospecha de tráfico de influencias sucede lo mismo y nadie parece ver la contradicción y burla a tantos sentimientos, que si son auténticos.

No nos queda otra que presentar una QUERELLA contra el director general de Uber, porque son justamente ellos los que pretenden coaccionar a nuestras asociaciones, para que desistamos de nuestra lucha contra estos poderes económicos, que pretenden imponer su propia ley.

Si tuviesen algo de verdad que demostrar contra nosotros, nos habrían llevado a un juzgado cómo vamos a hacer nosotros, y como tantas veces hemos tenido que hacer contra ellos, y no hubiesen recurrido a su amigo ACCO.

Si ACCO no esconde oscuros intereses, que tenga la valentía de enfrentarse a nosotros en un debate público, con nuestros expertos en competencia y demostrar a la sociedad, quién es el IMPOSTOR en todo esto.

Desde esta nota de prensa, lanzamos el guante a ACCO para que haga una demostración de transparencia y democracia ante la opinión pública, y que no se limite a realizar dictámenes dictatoriales y técnicamente dudosos, más propios del feudalismo que del s XIX.

A Uber ya se le ha demostrado públicamente la clase de impostor que es, como quedará también muy claro el día 20 la clase de impostores que son Cabify y sus tres sociedades dominadoras del sector VTC en Catalunya, porque estamos hartos de estar hartos y pisoteados.

Élite Barcelona y Taxi Project se querellarán contra Juan Galiardo y Uber