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Nueva Ley del Taxi en Catalunya

El sector del taxi presenta la nueva Ley de Transporte de hasta 9 plazas para ordenar la movilidad en Catalunya

La asociación Élite Taxi Barcelona ha presentado hoy en el Hotel Avenida Palace la propuesta de la nueva Ley de Transporte de Personas en Vehículos de Hasta 9 Plazas, una iniciativa legislativa que se tramitará como proposición de ley en el Parlament de Catalunya y que pretende ordenar de forma integral el transporte urbano de pasajeros.

La propuesta establece por primera vez un marco global que regula conjuntamente taxis, vehículos de transporte con conductor (VTC), vehículos de alta disposición, limusinas e intermediarios digitales. El objetivo es garantizar un sistema equilibrado, sostenible y centrado en el interés general, reforzando el papel del taxi como servicio público esencial.

El taxi como servicio base del sistema de movilidad

La nueva ley reconoce al taxi como el servicio base del transporte urbano de pasajeros. Esta posición no se fundamenta en una decisión arbitraria, sino en las obligaciones de servicio público que asume el sector frente a la ciudadanía.

Entre estas obligaciones se encuentran la universalidad del servicio, el acceso igualitario y no discriminatorio, la disponibilidad territorial total —incluidas zonas de baja demanda y horarios nocturnos— y la aplicación de tarifas reguladas basadas en estudios de costes aprobados por la Administración.

Además, la ley refuerza el compromiso del sector con las personas usuarias mediante un régimen sancionador especialmente severo para los taxistas que incumplan sus obligaciones de servicio. Bajo el principio de “100 % compromiso, 0 % fraude”, se establecerá también una plataforma digital de control destinada a garantizar el cumplimiento efectivo de estas obligaciones.

Jerarquía clara entre servicios

El texto introduce una jerarquía clara entre las distintas modalidades de transporte:

  1. Taxi, como servicio económico de interés general encargado de cubrir la movilidad urbana ordinaria.

  2. VTC, como actividad privada discrecional que solo podrá operar cuando el taxi no sea suficiente para cubrir la demanda.

  3. Servicios de alta disposición y limusinas, destinados a servicios específicos sin obligaciones de servicio público.

Esta estructura busca ordenar el mercado y evitar la competencia desregulada que en los últimos años ha generado conflictos en el sector.

La propuesta de “bescanvi” para resolver el conflicto taxi-VTC

Uno de los puntos centrales de la propuesta es el mecanismo de bescanvi o canje de licencias VTC, debatido en las mesas como enmienda a la ley y apoyado por Élite Taxi.

El sistema plantea un canje voluntario para los actuales titulares de autorizaciones VTC, que podrán optar entre dos alternativas:

  • Convertir su autorización en una licencia municipal de taxi con una duración de 7 años más 1 año adicional opcional.

  • Transformarla en una autorización de Alta Disposición (AD), una nueva categoría destinada a servicios de planificación anticipada con un mínimo de dos horas de antelación y un período mínimo de una hora a disposición del usuario.

La propuesta garantiza que ningún operador perderá su actividad, ya que todos los actuales titulares de VTC podrán continuar trabajando bajo alguno de los dos modelos.

El periodo máximo de ocho años para las nuevas licencias de taxi supera ampliamente los cuatro años de amortización considerados razonables por los tribunales al confirmar la moratoria del Decreto Ábalos, lo que aporta seguridad jurídica al proceso.

Según Élite Taxi, este mecanismo permitirá resolver de forma pacífica y ordenada el conflicto histórico entre taxi y VTC, evitando escenarios de confrontación regulatoria.

Cambios relevantes para el sector del taxi

La propuesta introduce también varias novedades importantes para el taxi:

  • Posibilidad de licencias municipales o autorizaciones de la Generalitat para servicios urbanos e interurbanos. Propuesta que se ha negociado en los despachos y que deberá ratificarse a través de una enmienda, algo que apunta que será ratificada por todos los grupos para incorporarse al texto final.

  • Limitación de la transmisión en licencias nuevas o canjeadas, que solo podrán pasar a herederos o cónyuge en caso de muerte o incapacidad, sin afectar a las ya concedidas.

  • Incorporación obligatoria de criterios ambientales, con vehículos nuevos con etiqueta ECO o Cero.

  • Requisitos de formación profesional y conocimiento mínimo de catalán (nivel B1).

  • Geolocalización obligatoria de los vehículos para mejorar el control y la planificación del sistema.

  • Posibilidad de adscripción territorial u horaria para garantizar cobertura del servicio.

Las licencias nuevas tendrán una vigencia máxima de siete años prorrogables por uno adicional.

Regulación específica para VTC y plataformas

Las VTC mantendrán su carácter de actividad privada discrecional, con precios libres, pero estarán sujetas a una regulación más estricta.

Entre las principales medidas se incluyen:

  • Autorizaciones limitadas en número y duración (dos años prorrogables; cuatro para vehículos adaptados).

  • Precontratación mínima de diez minutos registrada electrónicamente.

  • Prohibición de circular para captar clientes, debiendo permanecer en aparcamientos o garajes cuando no tengan servicio.

  • Requisitos formativos y lingüísticos equivalentes a los del taxi.

  • Vehículos nuevos con etiqueta ambiental ECO o Cero.

Asimismo, la ley regulará de forma clara la actividad de intermediación digital —plataformas y aplicaciones— obligándolas a compartir datos con una infraestructura común destinada a la planificación y control del sistema.

Infraestructura de datos y régimen sancionador

La norma contempla la creación de un registro y sistema de datos obligatorio que recogerá información de los servicios de taxi, VTC e intermediarios. Esta infraestructura permitirá mejorar la planificación de la movilidad y reforzar las labores de inspección.

El régimen sancionador se estructura en tres niveles:

  • Infracciones leves: entre 250 y 400 euros.

  • Infracciones graves: entre 401 y 1.000 euros.

  • Infracciones muy graves: entre 1.001 y 6.000 euros.

En los casos más graves se prevé la inmovilización del vehículo e incluso la revocación de la licencia.

Un marco para estabilizar el sector

Desde Élite Taxi Barcelona se destaca que la nueva ley supone una respuesta integral al escenario de inseguridad jurídica y presión de las plataformas digitales que ha afectado al sector en los últimos años.

La proposición refuerza el papel del taxi como servicio público esencial, basado en su compromiso permanente con la ciudadanía: acudir cuando se le requiere, garantizar cobertura territorial y operar bajo tarifas reguladas y controles estrictos.

Al mismo tiempo, la propuesta de bescanvi introduce un mecanismo de transición que busca integrar a los actuales operadores de VTC sin destruir empleo y con un periodo de amortización considerado suficiente por la jurisprudencia.

Según la organización, el objetivo final es equilibrar el mercado del transporte urbano, proteger el interés general, mejorar la sostenibilidad del sistema y garantizar la paz social en el sector.

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